Inicio | Tenerife y el Agua | Hidrogeología | Hidrogeoquímica
Aspectos generales
Zonificación hidrogeológica
Modelo de flujo subterráneo
Evolución de la superficie freática
Manantiales
Aprovechamiento mediante galerías
Aprovechamiento mediante pozos
Hidrogeoquímica
Actividades de investigación
Hidrogeoquímica
Las características hidroquímicas de las aguas almacenadas en el acuífero insular están muy condicionadas por la interacción agua-roca, dependiendo el grado de mineralización de la velocidad de circulación del agua a través del acuífero, del tiempo de permanencia, de la porosidad del terreno y sobre todo de la presencia de gases derivados de la actividad magmática, en especial CO2

En general nuestras aguas son de tipo bicarbonatado sódico con conductividades eléctricas inferiores a los 800 µS/cm. El orden de magnitud de los principales cationes y aniones es:

Cationes mg/l Aniones mg/l
Na+ 80 - 300 HCO3- 50 -500
Mg++ 40 - 80 Cl- 15 - 60
Ca++ 10 - 50 SO4- 5 - 50
Precipitación de carbonatos en el canal de una galería
Hay, sin embargo, diversos procesos que pueden alterar, localmente, los anteriores ordenes de magnitud. Los principales fenómenos modificadores son: la actividad volcánica, la intrusión de agua de mar y la contaminación agrícola. El aporte de gases derivados de la actividad volcánica remanente condiciona que en las zonas afectadas por dicha actividad aumente el contenido en bicarbonatos (2.000 mg/l HCO3-) y sodio (500 mg/l Na+). La intrusión de agua de mar es evidente en la banda costera de casi toda la vertiente sur de la Isla, lo que modifica el contenido en cloruros (2.000 mg/l Cl-) y sodio (1.250 mg/l Na+). La percolación de aguas de riego de cultivos con abonado continuado e intensivo, condiciona que en los principales valles agrícolas la concentración en ion nitrato (NO3-) alcance valores en torno a 50 mg/l (valor de referencia a nivel de Isla < 10 mg/l), con algunos casos singulares (concentración > 75 mg/l) en los valles de La Orotava y Güimar.