| Escorrentía
superficial |
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La escorrentía superficial es la parte de la precipitación
que discurre por los cauces. Su formación está
condicionada por la cantidad de lluvia recibida y por el umbral
de escorrentía (Po) a partir del cual se inicia. El
valor de este parámetro (Po) está ligado a las
características intrínsecas del suelo, además
de la influencia de otros factores como son la pendiente,
el tipo de uso asociado a éste, la densidad y tipo
de cobertera vegetal.
El modelo de simulación de hidrología de superficie
ha permitido evaluar la cuantía de la escorrentía
superficial. Se estima que, a nivel insular, el agua de escorrentía
que se vierte al mar en un año medio es de 7 mm/año
(equivalente a 14,3 hm³); lo que representa el 2% de
la precipitación.
Para conocer su distribución territorial se ha elaborado
un mapa de isolíneas con los coeficientes de escorrentía.
Se observa que las áreas en las que se produce los
mayores porcentajes de escorrentía, concretamente en
los macizos de Teno y Anaga así como en los altos de
Vilaflor; ocupados por materiales que (a pesar de su diferente
composición) poseen una permeabilidad de moderada a
baja. Sin embargo, en las áreas cubiertas por emisiones
volcánicas recientes (con elevada permeabilidad), incluso
en aquellas donde la pluviometría media anual alcanza
los valores más altos, la generación de flujo
de agua en superficie tiene poca relevancia.
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