| Precipitación |
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El agua que cae en la Isla lo hace en distintas formas: lluvia,
nieve, rocío, etc. Aunque en ocasiones nos visita la
nieve, la mayor precipitación se manifiesta en forma
de lluvia.
La precipitación media insular es de unos 394 mm/año.
En el mapa de isoyetas medias elaborado para el período
comprendido entre 1987 y 1993 se aprecia un aumento gradual
de la pluviometría desde la costa hasta la cumbre,
invirtiéndose esta tendencia por encima de los 2.000
metros de altitud. La máxima pluviometría, con
medias superiores a los 1000 mm/año, se alcanzan en
las cumbres de la dorsal noreste, concretamente, sobre los
municipios de La Matanza y La Victoria. Por el contrario,
la costa del sur es la zona más seca de la Isla, con
una media de precipitación de unos 150 mm/año.
La lluvia indirecta o lluvia horizontal adquiere también
cierta importancia, especialmente en la franja de medianías
de la vertiente a barlovento, aunque de momento no se ha podido
cuantificar su valor debido a la escasez de datos para la
correcta evaluación de este fenómeno.
Analizando el régimen de lluvias de los últimos
ochenta y cuatro años (1921 y 2004), destaca la escasez
de lluvias padecida entre 1931 y 1948, a la que le siguió
una década excepcionalmente húmeda y con abundantes
precipitaciones como fueron los años cincuenta.
Desde entonces la lluvia media ha mantenido una tendencia
descendente, especialmente acusada en la última década,
donde ha sido un 13% menor que la media del periodo total
analizado.
Este fenómeno medio acumulado es contrario al de los
valores puntuales máximos. En el último lustro
hemos tenido lluvias torrenciales como no se conocían
en Tfe.
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