InicioPlan Hidrológico | Videos | 9. La Gestión del Sistema Hidráulico Insular
Capítulo 1: Por un desarrollo armónico y equilibrado
Capítulo 2: Los usos del Agua
Capítulo 3: Las Aguas Superficiales
Capítulo 4: Aguas Subterráneas: Las Galerías
Capítulo 5: Aguas Subterráneas: Los Pozos
Capítulo 6: Comarcas Hidráulicas y Transporte de Aguas
Capítulo 7: Abastecimiento y Saneamiento de la Población
Capítulo 8: Nuevos sistemas de Producción
Capítulo 9: La Gestión del Sistema Hidráulico Insular
Capítulo 10: El Consejo Insular de Aguas
 
Capítulo 9: La Gestión del Sistema Hidráulico Insular
 
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El actual sistema hidráulico de Tenerife es el resultado de sucesivas transformaciones a partir del medio natural primigenio. Generaciones de tinerfeños hemos adaptado a lo largo de la historia las condiciones hidráulicas insulares a las necesidades de cada época.

En el pasado, casi la totalidad de las actuaciones para aprovechar las aguas fueron promovidas por la iniciativa privada. Desde la construcción de galerías y pozos destinados a la captación de recursos subterráneos, hasta la construcción de acequias y canales.

Para el PHI el sector privado es y debe seguir siendo el principal gestor de las aguas subterráneas. Su papel es fundamental para el mantenimiento y explotación de las obras de captación y como usuario, especialmente en el sector agrícola.

La iniciativa pública en el pasado se orientó casi exclusivamente al abastecimiento urbano. La ley de régimen local atribuye a los Ayuntamientos la competencia en materia de abastecimiento y saneamiento de las poblaciones, la desinfección y distribución a los usuarios, así como la recogida de aguas residuales a través de las correspondientes redes de alcantarillado.

Sin embargo, en una isla con tantos municipios y con una desigual distribución de los recursos hídricos, resulta imposible la gestión sin rebasar las fronteras municipales.

Por ello, el Plan Hidrológico establece un carácter supramunicipal para la aducción de aguas hasta los depósitos municipales, implicando de forma conjunta a los municipios próximos y al Cabildo.

Del mismo modo, mediante colectores generales de ámbito comarcal se conseguirá un tratamiento conjunto de las aguas residuales. Al tratarse de una economía de escalas, esto redundará en una mayor eficacia y en menores costes de explotación.

Hace una década, el Cabildo de Tenerife creó un organismo autónomo específico para gestionar las primeras infraestructuras hidráulicas de las que fue titular: las Balsas del Norte de Tenerife. Posteriormente, al incorporar las obras e instalaciones para la reutilización de las aguas residuales de Santa Cruz y La Laguna amplió su ámbito de actuación a toda la isla, dando lugar a BALTEN.

El éxito de esta fórmula está avalado por unos buenos resultados y la amplia aceptación social alcanzada. Ha sido fundamental la participación directa de los usuarios y los Ayuntamientos. Así mismo, el conocimiento cercano de los asuntos y una voluntad integradora común han determinado el acierto en la gestión.

BALTEN supone una organización moderna y eficiente, manteniendo unas dimensiones moderadas. Por necesidades del nuevo marco jurídico y al incorporar la gestión de nuevas infraestructuras, está prevista su transformación en una nueva entidad, dependiente del Consejo Insular de Aguas.