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Desde un enfoque hidráulico,
podemos distinguir en el territorio de Tenerife dos situaciones
diferenciadas.
Por un lado están
las zonas productoras de agua, situadas fundamentalmente en las
laderas de la cordillera dorsal, donde se localiza la mayor parte
de las bocas de galería.
Por otro, tenemos las
áreas consumidoras, emplazadas principalmente en las zonas
bajas. En la franja costera reside la mayor parte de la población
y es donde la agricultura de regadío alcanza un mayor desarrollo.
Estas diferencias han
llevado al Plan Hidrológico a dividir el territorio en 17
comarcas hidráulicas.
Para equilibrar las
zonas excedentarias con las deficitarias tiene lugar un importante
transporte de aguas.
Los principales trasvases
se dan desde Anaga hacia Santa Cruz; desde el Valle de La Orotava
y desde el de Güimar hasta el área Santa Cruz - La Laguna;
Las aguas de La Guancha a la Isla Baja, y desde Fasnia - Arico hacia
el vértice sur, así como otras procedentes del norte.
Cada uno de estos ejes
está formado por varios canales más o menos paralelos
y trazados a diferente altitud en las cotas intermedias de la isla.
Construidos a base de hormigón, los canales generales tienen
por lo común capacidad para transportar hasta varios centenares
de litros por segundo.
Como complemento a
la red básica, un sistema secundario hace llegar el agua
a las redes agrícolas y a los depósitos reguladores.
La gestión de la práctica totalidad del sistema insular
de transporte de aguas es privado y su estado de mantenimiento,
salvo alguna excepción, resulta aceptable.
El Plan Hidrológico
ha creado una base de datos con las características generales
de las casi 1.200 conducciones inventariadas, que suponen más
de 4.000 km. de longitud.
>A los grandes trasvases
tradicionales hoy hay que añadir la tubería para aguas
depuradas entre Santa Cruz y el sur de la isla.
También es una
realidad el envío desde el barranco de Santos a Tegueste
y Valle Guerra, que se verá potenciado con la nueva balsa
de los Campitos y la depuradora de Valle Colino.
En un futuro próximo,
con el proyecto TENADE se complementarán los actuales trasvases
hacia el sur y a la Isla Baja. Y desde la depuradora de Las Américas
hacia Valle San Lorenzo y Guía de Isora.
Posteriormente, con
un trasvase reversible norte-sur, uniendo bajo la dorsal los valles
de La Orotava y Güímar, se garantizará el pleno
equilibrio intercomarcal.
El Plan Hidrológico
Insular propone una mejor gestión del transporte de aguas
en Tenerife. La construcción de nuevas conducciones, junto
a un adecuado mantenimiento del patrimonio hidráulico creado
a través de generaciones, será, sin duda, una de las
claves para el ahorro de agua en nuestra isla.
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