InicioPlan Hidrológico | Videos | 4. Aguas Subterráneas: Las Galerías
Capítulo 1: Por un desarrollo armónico y equilibrado
Capítulo 2: Los usos del Agua
Capítulo 3: Las Aguas Superficiales
Capítulo 4:Aguas Subterráneas: Las Galerías
Capítulo 5: Aguas Subterráneas: Los Pozos
Capítulo 6: Comarcas Hidráulicas y Transporte de Aguas
Capítulo 7: Abastecimiento y Saneamiento de la Población
Capítulo 8: Nuevos sistemas de Producción
Capítulo 9: La Gestión del Sistema Hidráulico Insular
Capítulo 10: El Consejo Insular de Aguas
 
Capítulo 4: Aguas Subterráneas: Las Galerías
 
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El origen volcánico de Tenerife y la gran altitud de su cordillera dorsal determinan la riqueza y complejidad de sus aguas subterráneas. Una de las formas más características de nuestra isla para obtener agua son las galerías. Construidas de manera artesanal como túneles sin salida, estas obras penetran bajo el suelo con el fin de alumbrar caudales y esperando amortizar los gastos de construcción.

Los trabajos de perforación de las galerías, ayudándose de explosivos, se prolongan durante años. Hoy, gracias a ellos, tenemos acceso a las entrañas de la isla, lo que ha permitido alcanzar un buen conocimiento del sistema hidrogeológico de Tenerife.

La mayor parte de las galerías han pretendido extraer las reservas de agua situadas bajo la cordillera dorsal. A lo largo del tiempo, las aguas infiltradas procedentes de la lluvia se han acumulado en el subsuelo creando una zona saturada llamada acuífero general. Mediante una perforación ligeramente inclinada, la galería tiene como finalidad alcanzar el acuífero y extraer el líquido, que saldrá por gravedad.

Al alcanzar el objetivo, normalmente se produce un alumbramiento abundante, pero luego los caudales tienden a estabilizarse. Cuando se agotan las reservas de la zona de influencia, se vuelve a perforar para recuperar la producción. De esta forma algunas galerías han alcanzado 5 y hasta 6 km. de longitud. La producción de las galerías oscila entre unos pocos litros por segundo y los dos centenares.

Mientras queden reservas por extraer, esta forma de explotación supone un colchón que garantiza la disponibilidad de agua, manteniendo la producción incluso durante los ciclos climáticos desfavorables.

Según los estudios del Plan Hidrológico Insular, en Tenerife hay perforados unos 1600 km. de galerías distribuidos en algo más de un millar de obras. La disminución de los caudales y el retraimiento del nivel del acuífero no afecta por igual a las diferentes zonas de la isla, aunque tiende a generalizarse.

También se ha confirmado una progresiva pérdida de calidad en las aguas de galería. La extracción a gran profundidad, en zonas volcánicas activas trae consigo un importante incremento en sales disueltas.

Para paliar este problema el Plan Hidrológico de Tenerife prevé la puesta en funcionamiento de estaciones desaladoras de agua subterránea. Las unidades de tratamiento retiran las sales disueltas antes de acceder a las redes de distribución.

El Plan Hidrológico de Tenerife define una estrategia para la explotación más racional de las galerías. Con los datos obtenidos se conseguirá un mejor aprovechamiento de las reservas subterráneas a nivel insular, conociendo las características de cada zona y atenuando algunos efectos negativos derivados de esta forma de explotación.