InicioPlan Hidrológico | Videos | 2. Los usos del Agua
Capítulo 1: Por un desarrollo armónico y equilibrado
Capítulo 2: Los usos del Agua
Capítulo 3: Las Aguas Superficiales
Capítulo 4: Aguas Subterráneas: Las Galerías
Capítulo 5: Aguas Subterráneas: Los Pozos
Capítulo 6: Comarcas Hidráulicas y Transporte de Aguas
Capítulo 7: Abastecimiento y Saneamiento de la Población
Capítulo 8: Nuevos sistemas de Producción
Capítulo 9: La Gestión del Sistema Hidráulico Insular
Capítulo 10: El Consejo Insular de Aguas
 
Capítulo 2: Los usos del Agua
 
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¿Cuánta agua necesitamos en Tenerife? ¿Cómo se distribuye actualmente el consumo? ¿Cómo evolucionará en los próximos años?

El conocimiento de los distintos sectores de consumo resulta indispensable para orientar la correcta planificación hidrológica.

Aproximadamente la mitad del agua que se obtiene en Tenerife se usa en el riego de cultivos. El sector agrícola ha sido históricamente el principal consumidor, aunque en los últimos años viene experimentando un suave descenso. Con la reducción de la superficie cultivada y la incorporación de invernaderos y nuevas técnicas de regadío ha disminuido el consumo en este sector cuya rentabilidad depende, en gran medida, del precio que paga por el agua.

La conservación de nuestra agricultura, que forma parte integrante del paisaje y la tradición, requiere, además, aguas con una determinada calidad, adecuada para los cultivos y que no suponga peligro de salinización para los suelos.

El segundo lugar en consumo lo ocupan las ciudades y los pueblos. El uso urbano representa aproximadamente el 30 por ciento y aumentará en los próximos años con el crecimiento de la población. La localización de las nuevas demandas irá unida a la creación de las nuevas zonas residenciales, lo que exige hacer previsiones tanto sobre el futuro del consumo como del dimensionamiento de la red de abasto y el tratamiento de aguas residuales.

Con unas 150.000 camas turísticas y más de 4 millones de visitantes, el consumo turístico ocupa el tercer lugar con casi un 9%. Una de las características de este uso es su localización en determinadas zonas. La evolución futura dependerá del desarrollo que tome este pilar de nuestra economía.

Por último, el sector industrial, relativamente poco significativo desde el punto de vista hidráulico, localizado en algunos polígonos y en industrias que desarrollan su actividad dentro de la trama urbana. Las estimaciones apuntan que doblará el porcentaje actual del 3%.

En su conjunto, en 1991, el consumo insular de agua suponía 207 hm3 y para el año 2000 las previsiones se sitúan en 215.

Mediante la utilización de nuevas técnicas y el ahorro de los recursos se espera contener este aumento, pero para las nuevas demandas del futuro es preciso incrementar la disponibilidad de agua.

El Plan Hidrológico de Tenerife prevé la incorporación de nuevos aprovechamientos, como la captación de escorrentías en barrancos, y el empleo de modernas tecnologías que garantizarán el abastecimiento más allá del año 2000.